La remoción de palmas infectadas con anillo rojo debe ser temprana, oportuna y diligente
Síntomas de una planta enferma:
Los síntomas de una palma enferma con anillo rojo son muy variadas y cambian en el tiempo. La mayor concentración de nemátodos puede estar cerca a la yema geminal o no. Esto hace que los síntomas puedan o no aparecer en las hojas nuevas.
En un principio se le llamo síndrome de hoja enana, debido a que las hojas nuevas son de menor tamaño. Un síntoma importante es la aparición de manchas café parduzcas, en los tallos de las hojas recién cortadas, que indican que la planta esta enferma.
Las manchas en el tejido de la hoja en algunos casos se toman como síntoma.
La enfermedad no siempre es letal y la palma puede mantenerse en un estado semiactivo por mucho tiempo. Se notan debilitadas pero no mueren. En estos casos se presenta el mayor peligro, pues ante la expectativa de mantener la productividad de la plantación, algunos agricultores no cortan estas palmas y con ello solo mantienen el foco de infección.
Es de suma importancia un buen diagnostico de la enfermedad y erradicar las palmas enfermas, para evitar la propagación de la enfermedad a plantas sanas.
Existen diferentes técnicas de erradicación de palmas, entre ellas la más recomendada es el envenenamiento sistémico de la palma enferma, con un herbicida como arseniato de metilo, inyectado en un orificio taladrado en el tronco de la palma. Posterior a la muerte de la misma, esta debe deribarse y cortarse en pequeños trozos para su rápida desecación, evitando que sea medio de cría de picudos.

